sábado, 23 de octubre de 2010

ASADO KIRCHNERISTA: OPORTO, PERONISMO, SCIOLI, EL 2011 Y LA JUVENTUD

Mario Oporto, Director General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, tuvo una destacada participación en una cena que se realizó anoche en Ensenada entre diferentes agrupaciones peronistas-kirchneristas de La Plata y también del interior de la provincia de Buenos Aires.

Oporto brindó una alocución sólida y vivaz que duró casi una hora (que se pasó volando, ciertamente debido a la fluidez del relato) en la que hechó una mirada retrospectiva al peronismo, analizó las dificultades que plantean la actualidad y el escenario electoral de 2011 y lo que aspira sea el futuro cercano.

Una cosa quedó claro en la cena: cada uno de los que tomaron la palabra, incluído Oporto, explicitaron su visión acerca de Daniel Scioli: un pilar del proyecto nacional que demostró su lealtad al modelo que encabezan Néstor Kirchner y Cristina Fernández y un seguro soldado de cara a 2011.

Volviendo a Oporto, su mirada sobre el peronismo reciente fue bastante jugoso. Incluyéndose en la crítica, sostuvo que el peronismo había sido, desde el regreso de la democracia, interpretado por sus propios componentes como una mera "máquina de ganar elecciones"´o en un "aparato electoral", lo que había subsumido al movimiento en un "entrismo" sectario que lo despojó de sus pilares teóricos y de sus praxis justicialista: "ganar una interna, ganar otra interna, ganarle al compañero eran las consignas, para terminar destrozando aquella verdad de que para un peronista no hay mejor que otro peronista".

Para Oporto, esa es una de las dificultades que habrá que sortear de cara a 2011: eludir el entrismo y el resquebrajamiento hacia adentro. En ese sentido, afirmó que el escenario es taxativo, pues lo que se pone en juego es la continuidad de un proyecto nacional-popular  ante la restauración conservadora en sus dos vertientes: el conservadurismo popular (alquimia pre-peronista de corte reaccionario, según lo afirmado por Oporto) encarnado en Mauricio Macri o De Narváez en la provincia de Buenos Aires, o la social-democracia pro corporaciones representado en las figuras de Ricardito Alfonsín y Hermes Binner.

Oporto brindó, asismismo, una definición del biotipo antagónico de lo que represneta el peronismo kirchnerista de cara a 2011. Según Oporto, "no podemos ser ni liberales, ni vecinalistas ni autonomistas".
Los liberales serían aquellos que ponen sus apetencias y necesidaes personales por sobre un proyecto colectivo superador; los vecinalistas son los que prescinden de un proyecto nacional y pretenden hacer sus nichos de poder en sus pequeños terruños y, finalmente, asoció al autonomismo con Eduardo Duhalde, al recordar la práctica política de éste cuando fue gobernador de la provincia y "alambró" las fronteras provinciales para llevar adelante un proyecto "secesionista".

Finalmente, Oporto coincidió con las prerrogativas lanzadas en la cena por las agrupaciones de juventud y despotricó contra los dirigentes de juventud "que son más canosos, más viejos y más burócrats que yo" e interpleó a la audicencia pidiendo que lo "corran por izquierda" en consonancia, también, con la brevísima aunque certera arenga (levantó a la audiencia) que brindó el diputado nacional Ariel Pasini, que afirmó no ser partidario de ningún tipo de violencia pero que,  a veces, resulta necesario "tirar a algún viejo por la ventana" cuando esos impiden el desarrollo de un proyecto nacional y popular. Claro que en un tono metafórico lo del Ruso. Aunque también es cierto que su comentario fue recojido por varios de los oradores que, por una cuestión etaria, se sintieron en claro riesgo (con un gran sentido del humor) de volar por la ventana.

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